Webcomiqueros

Dinero gratis con Project Wonderful

Posted in Uncategorized by listocomics on 08/08/2009

(por Listo Entertainment)

money-girlHabrá gustos para todo y quizá en webs diferentes funcionan cosas diferentes, pero a mí al menos el Project Wonderful me parece una alternativa potente y honesta a lo del Google Adsense.

Hete aquí sus cuatro principales ventajas: a) más ingresos, b) más facilidad para cobrar antes de que pasen mil años, c) más transparencia y buen rollete y d) anuncios de páginas más chulas.

Cuando digo que me da más ingresos no me refiero a que me llegue todavía para comprarme el yate y las furcias de lujo, lo que me me saco sigue siendo una propinita muy modesta, pero ya no es una caridad tan rancia como lo que me daba el Adsense por la misma cantidad de impresiones.

Y los anuncios que aparecen son más bonitos, eso es incontestable. En lugar del Test Gritón de la Muerte te salen anuncios a webcómics yankis, alguno de los cuales realmente merece una ojeada y es un placer ayudar a promocionarlos.

Y Project Wonderful te deja cobrar cada vez que acumulas 10$ (el Adsense te hacía esperar hasta los 100$). Y aunque no hayas llegado a esa cantidad, ya puedes reinvertirlo en anunciarte tú en otras webs.

Y no cobras por clics, con lo que no tienes que temer que nadie cancele tu cuenta por sospechas de clics fraudulentos. Cobras por rato en que aparece el anuncio.

Y ahora viene la pregunta del millón: ¿Cuanta pasta se cobra por cuanto rato? Pues esto depende de lo que los anunciantes estén dispuestos a pagar por el espacio que tu ofreces. Si hay dos anunciantes dispuestos a pagar por él, el que ofrezca más pasta se lo queda. Si sólo hay un anunciante interesado, se puede llevar el espacio gratis. Y, bueno, es de preogrullo que si tu web tiene mucho tráfico y el espacio que ofreces es visible, los anunciantes se acercarán como moscas a la miel y tus propinas serán más jugosas.

Los anunciantes sabrán si les interesa o no, incluso sin tenerse que leer tu webcómic, porque Project Wonderful genera páginas como esta: http://www.projectwonderful.com/advertisehere.php?id=38767 en las que se puede chafardear el tráfico del sitio, las veces que aparece el anuncio en pantalla, la evolución de su precio, etc.

Tú no tienes que hacer nada. Project Wonderful lleva a cabo la subasta y tú puedes ver como los anuncios cambian solos. También puedes configurarlo para aceptar o denegar cada oferta que hagan los anunciantes por tu espacio, pero yo recomiendo buscar por los menús la opción que hace que se acepte todo automáticamente y así te ahorras el trabajo. Si algún día te sale un anunciante neonazi o pederasta o del ING Direct ya lo verás por ahí y siempre estás a tiempo de denegarlo.

Obviamente, si tu sitio es modesto, recibirás ofertas modestas, pero si crees que es ridículo que te ofrezcan menos de 10 céntimos al día (o la cantidad por la que creas que vale la pena empezar a vender el alma de tu web), puedes fijar una puja mínima (“minimum bid”). Yo 1248820191073creo que vale la pena, aunque hay que pasarse unos días calibrándola (si pones el listón muy alto, te lo comerás, ya lo sabes).

Otra cosa, ojo que si un anunciante paga 1 euro al Project Wonderful, el Project Wonderful a ti te pagaraá 75 céntimos. El 25% se lo queda él, por sus labores de intermediario. Si te parece mucho, ni te plantees el Adsense. La única manera de evitar estas comisiones es buscando los anunciantes por tu cuenta. Otro día ya os contaré qué tal va eso.

Pero bueno, yo lo que recomiendo es probarlo y ver qué tal funciona en tu sitio. Sólo tienes que ir a https://www.projectwonderful.com/, darte de alta, darle en donde pone “my ad boxes“, darle “create a new ad box“, rellenar datos, decidir tamaño del anuncio, cli cli cli, y ya está, a sentarse a esperar los dineros.

Y creo que sólo me queda compartir con vosotros un pequeño truquillo:

Los anuncios de Your Ad Here que pone el Projet Wonderful por defecto cuando ningún anunciante puja por ti son más feos que pegar a un padre, pero se pueden reconfigurar, tanto la imagen que aparece como el sitio al que enlazan. Vale la pena aprovecharlo para anunciar las webs de tus coleguillas o tus otros proyectos aquellos días en que ningún anunciante te llegue a la minimum bid.

Y por hoy creo que ya va a estar, un besito muy grande y si alguno de nuestros amables lectores conoce otros sistemas de compra-venta de publicidad que funcionen, que se enrolle y nos lo cuente en los comentarios.

-por Listo Entertainment

Anuncios

14 trucos fáciles para promocionar tu webcómic

Posted in Uncategorized by listocomics on 16/07/2009

(por Listo Entertainment)

Hola, visitas

Sí, vale, se rumorea que si tu cómic es bueno y tienes paciencia, tarde o temprano los lectores llegarán y lo recomendarán por los sitios…
Que tú sólo tienes que actualizarlo de vez en cuando y esperar que se corra la voz…
Que la mejor promoción es la que hacen los lectores satisfechos…
Claro que sí, pero las masas lo que quieren son consejos de verdad, trucos fáciles para promocionar webcómics, y hoy vamos a dárselos.

Ahí va eso:

1. Sal del armario: confiesa que haces cómics a todos tus amigos, familiares y compañeros del curro, no tengas miedo, que no va a doler.

2. Pon comentarios interesantes en foros y blogs: si enlazas tu sitio en la firma y los comentarios son realmente interesantes (o al menos simpáticos), esto es más poderoso que cualquier spam.

3. Date de alta en el directorio de Google: la mayoría de directorios no sirven para nada, pero dmoz.org sí que sí. Entra, dirígete a la categoría adecuada (ten en cuenta la temática y el idioma), clica en “Suggest URL” y rellena los campos.

4. Cuelga tus mejores viñetas en comicsenblog.blogspot.com: porque a) las leerá más gente, b) si son buenas, atraerán tráfico hacia tu sitio y c) estarás generando enlaces desde un blog con PR=4.

5. Participa en intercambios de enlaces o banners: lo normal es hacerlo con gente que tenga un PR y un Alexa similares a los tuyos, pero si cuela un intercambio con alguien que tiene un PR más alto y un Alexa más bajo, te están haciendo un favor, ¡no te olvides de estar agradecido!

6. Participa en sinergias, colectivos y orgías webcomiqueras: muchos webcomiqueros montan sinergias chulas en sus sitios, pero el auténtico caldo de cultivo de estos inventos es el Foro WEE.

7. Hazte una web seo-friendly: no hace falta obsesionarse, pero vale la pena invertir media hora en aprender los fundamentos sobre como hacer una web que guste a Don Google. Puedes partir del Ombelico del SEO.

8. Créate una página en facebook y configurala para que se actualice sola con el feed de tu cómic: los perfiles tienen su fuerza, sí, y los grupos tienen su fuerza, sí, pero lo mejor es montar una página. Luego le das a “Notes”, luego le das a “Import notes from feed” y luego rellenas los campos. (Fíjate en la diferencia entre un perfil, un grupo y una página).

9. Créate un perfil de Twitter y haz que se actualice solo com el feed de tu cómic: hay pluggins del WP que mandarán ahí tus actualizaciones sin que hagas nada más, pero si de vez en cuando lo actualizas manualmente es más probable que encuentres gente dispuesta a “seguirte”.

10. Haz fanarts: la adulación oacasional es divertida, la adulación ocasional es útil, casi todos los autores a los que fanartees estarán my contentos y te visitarán y te enlazarán, pero tampoco te pases, no olvides que un webcómic que se pasa la mayoría de los posts lamiendo culos tampoco tendrá mucho interés para lectores cuyo culo no haya sido lamido.

11. Imprímete tarjetas de visita con la dirección de tu webcómic y repártelas a toda la gente que conozcas: ligar y promocionar sitios de internet son dos actividades simbióticas.

12. Los marcadores sociales te esperan con los brazos abiertos: Delicious, Stumbleupon, Menéame

13. Si estás dispuesto a gastarte unos durillos, compra publicidad en Project Wonderful o directamente a los webmasters: también existe lo del Google Adwords pero cuando lo probé me dió la impresión de que era una tomadura de pelo bastante cara.

14. Cuelga fotos tuyas enseñando las tetas: si no tienes tetas, también servirán las de tu novia o alguna amiga.

Y creo que eso es todo… ¿o me olvido de algo?

-por Listo Entertainment

Dinero Gratis con Google Adsense

Posted in Uncategorized by listocomics on 12/07/2009

(por Listo Entertainment)

Esta chica recibe muchos clics

Decía mi abuela que a quién a buen árbol se arrima buena sombra le cobija. Con esto en mente, parece razonable que para sacarnos unos duros por internet intentemos asociarnos con los que más pasta online mueven. Concretamente, el amo y señor de casi toda la internete y de casi todos los céntimos que por ella circulan es Don Google. Se rumorea que la empresa del buscador blanco mueve más dinero cada minuto del día del que van a ver a lo largo de toda su vida todos los lectores de este blog juntos.

Google AdSense (al que a partir de ahora nos referiremos por las siglas GAS para resumir y para que suene a pedo) nos permite arrimarnos al más gordo de los peces gordos y recoger las migajas de su negocio.

Si ya tienes la web montada, ponerle un GAS significa dinero fácil:

Tú entras en google.com/adsense, te das de alta, vas a Adsense para contenido, seleccionas Bloque de anuncios, eliges tamaño y colores que se adapten a tu web y enseguida obtienes un código HTML, lo pegas en tu plantilla y ya está, ya puedes sentarte en el sofá a esperar que llueva dinero.

Los anuncios irán cambiando solos y cada vez que algún despistado clique en ellos Don Google añadirá algo de calderilla en tu cuenta. Cuando en tu cuenta haya acumulados 100$ o más, Don Google se esperará unos días y luego te transferirá la pasta a la cuenta bancaria que elijas.

Los más astutos estaréis intuyendo ya cual es el primer problema del GAS: que si tu web recibe un tráfico modesto, existe la posibilidad de antes de que acumules los 100$ pase mucho tiempo, y durante ese tiempo pueden surgir mil imprevistos. Quizá pasan tantos años que se te pasan las ganas de actualizar el blog, o quizá te hartas de esperar y quitas el código del GAS y te pasas al Project Wonderful, o quizá colapsa la civilización occidental tal y como la conocemos. Pues conviene tener en cuenta que si ocurre cualquiera de estos contratiempos, Don Google se queda con tu dinero y no te da ni las gracias. Si en el momento de abandonar el GAS tu cuenta acumula 20 leros, pues mira, igual te despides de ellos con deportividad, pero abandonar el GAS cuando en tu cuenta haya 70€ te va a resultar bastante más difícil. Es una manera de fidelizar al socio un poco rastrera, ¿no?

Pero vayamos a la pregunta del millón, la que uno se hace enseguida que empieza a plantearse meterse anuncios en la web:

¿Cuanta pasta te dará el GAS?

Pues… eh…  esto… Esto es un misterio más grande que el paradero de la nariz de Michael Jackson.

En la hipótesis optimista de que recibes 500 visitas diarias y uno de cada cien de tus visitantes sea tan tonto como para clicar en la publicidad, podemos imaginar que el GAS té dará un dolar al día.

Pero cuantas menos visitas recibas y más listos sean tus lectores, menos clics recibirán tus anuncios y menos pasta sacarás.

No es que quira insinuar que que hay que ser tonto para clicar la publicidad GAS, pero es que me estuve fijando bastante en los anuncios que AdSense ponía en mi web y no me suena haber visto ninguno que no fuese una mierda pinchada en un palo.

Se rumorea que GAS funciona muy bien para webs dedicadas a temas concretos que puedan generar consumo. Por ejemplo webs sobre telefonía móvil o webs sobre viajes. En ellas aparecerán anuncios relacionados, con ofertas que pueden llegar a interesar al lector. Los lectores estarán felices de clicarlos de vez en cuando y el webmaster estará feliz de embolsillarse lo suyo.

E incluso se rumorea que el GAS también funciona bien en webs orientadas a hoygans y otros infraseres que clican tontamente por los sitios buscando amor sin pararse a leer los banners.

Pero si tus lectores vienen en busca de webcómics, humor, aventuras y risas gratis, es poco probable que se dejen seducir por desorientados banners que anunciarán politonos, clínicas de desintoxicación de toxicómanos y unos tests que si los completas te adivinan el día y la hora de tu propia muerte.

Otra usuaria de Google Adsense contenta con el servicioVamos, que los ingresos exactos sólo los sabrás cuando lo pruebes, pero es probable que te saques algo menos de lo que se ha sacado la señorita esta de a mano derecha, cuyo CTR, todo sea dicho, es envidiable.

De hecho, incluso cuando llevas un tiempo usando el GAS sigue sin ser posible predecir nada, porque hay fluctuaciones misteriosas. Un día te sacarás 40 céntimos por un solo clic, y luego durante meses cobrarás un céntimo cada 40 clics. Ahí está otro aspecto chungo del GAS: que los caminos de Don Google son inescrutables y ni siquiera te dice cuanto paga por cada clic en cada anuncio y el precio de clic varía dependiendo de factores secretos (¿el tipo de anuncio? ¿la temática de la web? ¿la idiocia del anunciante? ¿la humildad del webmaster?).

Y encima, ojo, cuando te das de alta en el GAS, Don Google te hace prometer que no romperás el secreto y no dirás a nadie la pasta que estás cobrando por cada clic.

Si cualquier otro negociante de cualquier otro ámbito intentase colar algo tan chungo en un contrato, probablemente lo colgarían del campanario y le golpearían los testículos al ritmo de La Internacional, pero Don Google dice que su lema es “don’t be evil” y los internautas tragan con todo.

Si te sirve de consuelo, Don Google también trata a los anunciantes como si fuesen idiotas. Su sistema Google AdWords (que vendría a ser la otra cara del sistema Google AdSense, o sea el culo del GAS) permite a los anunciantes elegir palabras clave y cantidad de dinero que quieren gastar, pero no les informa de lo que pagarán por cada impresión ni por cada clic ni nada, simplemente les cobra todo lo que estén dispuestos a pagar y les distribuye los anuncios con menos transparencia que un muro de hormigón armado de dos metros de grueso cubierto de una fina lámina de acero y pintado con varias capas de pintura antioxidante.

Es decir que Don Google, el intermediario, se queda el porcentaje que le sale de los huevos y ni siquiera se molesta en decir cual es. Por cada 100€ que se gasta el anunciante, los webmasters que publican sus anuncios pueden estar recibiendo sólo 10€… o,5€… o,1€ o menos.

Parece un juego un poco sucio, pero nadie te obliga a participar. O lo tomas o lo dejas. Yo concretamente opté por quitarlo de Listocomics.com pero todavía lo uso en La Cinefilia y en el Listonauta.

¿Vosotros cómo lo véis? ¿Usáis GAS? ¿Estáis contentos?

-por Listo Entertainment

Por qué los webcómics patearán el blando culo de los cómics impresos

Posted in Uncategorized by listocomics on 23/02/2009

(por Listo Entertainment)

Este autocomplaciente artículo que viene a ser la transcripción de unos apuntes para una autocomplaciente charla sobre webcómics. Léanselo enseguida que ahora mismo el tema todavía es un poco polémico pero en breve se hundirá la indústria de los cómics en papel y esto quedará más obsoleto que la serie Colombo en cintas de video Beta.

Los árboles son cojonudos. Todos los mágicos seres del reino vegetal comen dióxido de carbono y cagan oxígeno, pero los árboles molan mucho más que las lechugas o los arbustos. Sin embargo, cada año se pierde una superficie forestal de 100 km2. Estamos destruyendo los hábitats de muchos bichejos y plantas que se extinguen incluso antes de que haya habido tiempo de catalogarlos y estamos perdiendo la oportunidad de luchar contra el efecto invernadero y el calentamiento global sin tener que frenar la industrialización.

No querer contribuir en la deforestación del planeta ya tendría que ser motivo más que suficiente para preferir los webcómics a cualquier tipo de producto impreso en papel, pero aún dando por sentado que al lector medio le suda la polla la vida de los koalas y la supervivencia de la raza humana a largo plazo, los webcómics ofrecen otras ventajas que trataremos de analizar en este artículo.

No negaremos que los cómics impresos también ofrecen algunas ventajas respecto a los webcómics, pero procederemos a hacer un poco de burla de estas ventajas, más que nada por intereses gremiales. En todo caso, mofarse de las ventajas de los cómics impresos no será difícil, pues casi siempre que me he visto involucrado en conversaciones sobre el tema, el argumento que he oído más veces dice más o menos tal que así:

“Oh sí, me gusta el tocar el papel… Internet no podrá dar nunca el placer que proporciona el tacto de una publicación física en la yema de los dedos.”

Ostras. Es que lo ponen en bandeja. Hay que morderse la lengua para no decir que si la principal ventaja de los cómics tradicionales es el tacto del papel en que están impresos, más les vale irse asegurando de que dicho papel sea también suave y absorbente, porque en tiempos de crisis cada vez son más las familias que en lugar de tener el revistero junto al sofá lo tienen en el cuarto de baño. Y podríamos estar también un buen rato discutiendo la idoneidad de las publicaciones en papel para esos otros menesteres más prosaicos, pero sólo incidiremos en que los expertos también recomienda el refrescante uso del bidet como alternativa higiénica y civilizada al tradicional restregarse fibras vegetales por el culo.

Y aun respetando las filias de cada cual, no podemos más que sentirnos condescendientes ante la superioridad táctil del papel impreso al recordar que antaño en lugar de e-mails la gente escribía en papel y luego lo doblaba y lo metía en unas cosas muy bonitas llamadas sobres que sabían a rayos cuando los lamías para que se mantuviesen cerrados pero que también daban mucho gustirrinín al acariciar y que sin embargo hoy en día ya sólo se utilizan con siniestros fines publicitarios, con lo que al placer táctil de abrir el buzón físico se le concatena enseguida el placer táctil de arrugar papelacos y tirarlos a la papelera. Oh sí, oh sí.

Y, sin embargo, los cómics impresos deben tener otras ventajas que a veces se nos pasan por alto cuando hablamos de ellos. ¿Cúal debe ser el secreto de su éxito?
Igual va a ser que, en general, los cómics impresos molan más.

¿Y cómo puede ser que los cómics impresos molen más que los webcómics?

Que no vaya a ser porque antes de imprimirse han pasado un filtro de calidad.

En los webcómics no. En los webcómics no se filtra nada. Y así salen. Cualquier niñato puede hacerse una web y colgar garabatos. Hoy en día en los colegios incluso se enseña a hacer webs a los adolescentes estos que se drogan y escuchan música reguetón. Y los que son de aprendizaje lento siempre pueden poner sus viñetas en un Fotolog.
Sí, the future is now, tú también puedes dar a conocer tu obra al mundo aunque tus dibujos sean más feos que el gotelé de la ONU y tus guiones tengan menos gracia que un programa de variedades de TVE-1.

En las publicaciones impresas, sin embargo, suele haber un equipo detrás. Señores que invierten tiempo y dinero, a menudo con la esperanza de sacar del asunto más dinero del invertido o al menos recuperarlo. Y suele haber un señor que es el responsable de los contenidos al que si un adolescente zumbao logra acorralar y le enseña una tira cómica dibujada con el Paintbrush él dice:
“Está muy bien, en estos momentos no estamos buscando nuevos colaboradores pero te tendremos en cuenta si en un futuro lejano se nos ocurriese…”
“¿Os dejo mi número de teléfono?”
“Ah, uh, sí, bueno, deja lo que quieras, por mí no te cortes”.

No ahondaremos en los traumas de los jovenzuelos que, animados por cuatro comentarios positivos de sus amigotes y familiares más cercanos, se armaron de valor y ofrecieron sus servicios a alguna editorial y no recibieron nunca respuesta. A diferencia de los editoriales de libros de verdad, los editoriales de cómics no tienen fama de ser muy aficionados a responder los e-mails. Por un lado, vete a saber cuales son las normas de educación y cortesía que les inculcaron en sus casas. Y por otro lado seguramente reciben mucha basura y todos sabemos la pereza que da responder los mails que te ofrecen cosas no has solicitado (ya sean viñetas, viagra u ofertas de telefonía).

Pero bueno, lo importante es que hay por ahí un señor cuyo trabajo consiste en decidir qué contenidos tienen la calidad suficiente para aparecer impresos en el codiciado papel de las revistas y los libros, y que si no fuese por él quién sabe qué porquerías podríamos encontrar en los quioscos y librerías.

Este señor es el filtro que logra que los cómics impresos molen más que los webcómics.

Aunque también es verdad que este filtro no es perfecto. Aún dando por sentado que el responsable de los contenidos de una revista sea una persona cojonuda con un gusto exquisito capaz de distinguir una copa de Gaubança del Priorat de una copa de Ribera de Duero, su trabajo no es escoger lo que les gusta a él si no lo que gustará a las masas.
Y quién más quién menos ya sabe que las masas no tienen unos gustos tan exquisitos y no suelen encontrar demasiados matices entre una copa de leche de burra y una copa de leche de nabo.

Imagino que los señores-filtro se sientan en una mesa y van mirando la obra de las jóvenes promesas y dicen “Esto gustará, esto no gustará, esto no gustará, esto gustará” y bueno, con cuanta más gente logren sintonizar, mejor les irá el negocio.
Si son buenos en su trabajo, pillarán todos los chistes y encima adivinarán qué chistes van a pillar también las masas.
Y con el dibujo, pues más o menos lo mismo, y ya imagino que no es nada fácil saber si lo que hacen gente como Juanjo Sáez o Javier Mariscal es una mierda pinchada en un palo o una arriesgada y personalísima visión naïf del maravilloso universo plástico de los trazos y las texturas. Yo me arriesgaría a decir que lo del Mariscal es una mierda y lo del Sáez lo otro, pero la discusión podría alargarse horas y más si lo que tratamos de adivinar no es si nos gusta a nosotros si no si gustará a los compradores de revistas.

¿Cómo logran los hombres-filtro decidirse? ¿Debe haber trucos?

Os aseguro que me he leído casi todas las páginas de un par de revistas de cómics y me parece a mí que un buen truco para saber qué es lo que gustará a las masas es suponer que más o menos les gustará mañana lo mismo que les gustó ayer.

Es decir que si hace mil años a algún genio se le ocurrió caricaturizar a dos políticos como marido y mujer para hacer befa de algún pacto electoral y la gente ser rió, desde ese momento los editores de revistas apostarán por publicar una vez tras otra caricaturas de políticos flirteando, casándose o celebrando la noche de bodas.

Otro ejemplo sería la clásica tira cómica sobre un chico que intenta ligarse a una chica atractiva y ella, en lugar de sentirse halagada, reacciona con violencia física. Probablemente hubo un tiempo en que esto era un gran gag porque resultaba sorprendente y divertido que una chica reaccionase así. Pero hoy en día cualquier lector de cómics ya sabe que las tías buenas de las tiras cómicas suelen golpear a los frikis con el puño cerrado. Y sin embargo, cosas así siguen publicándose por inercia, porque si triunfaron antaño deberían triunfar una y otra vez.

O los chistes sobre un señor al que algo le sale mal y dice “esto ya no puede ir a peor” y entonces ocurre una desgracia más gorda.

O eso de que el gag de la última viñeta consista en desvelar que lo que se leía en las viñetas previas era una ensoñación del protagonista.

Etcétera.

Un grupo de científicos rusos ha realizado la prueba del Carbono-14 al humor español y han llegado a la conclusión de que algunos chistes clásicos están vagamente inspirados en unos jeroglíficos hallados en las ruinas de un templo persa.

En el mundo de los webcómics, por supuesto, también hay muchos chistes de tías buenas que golpean a frikis, pero explorando entre los clichés también es fácil encontrar un montón de ideas que no pasarían el filtro de los editores de medios tradicionales porque no son lo que se vende.
O porque no son lo que a ellos les parece que se venderá según su intuición entrenada en la observación de lo que se vendió ayer.
Y, ojo, algunas de estas ideas son bazofia pero otras son, ejem, buenas.

Porque el trabajo de los webcomiqueros es más libre, ya que no tiene que preocuparse en contentar a un señor que intenta adivinar la opinión de las masas. Por supuesto que todos los webcomiqueros quieren ser populares y tener lectores, pero algunos pueden lograrlo sin tener que preocuparse por el lector “medio”.
Incluso pueden experimentar formalmente.
Y pueden tratar temas minoritarios.
Y pueden centrarse en los guiones sin necesidad de esforzarse en hacer dibujos virtuosos (total, les van a pagar lo mismo).
Y pueden arriesgar y “pasarse de la ralla”.
Y, lo más divertido, pueden hacer chistes difíciles que no pille todo el mundo.

Porque un chiste aparecido en una revista tiene que ser fácil para que lo pille casi todo dios, pero en un webcómic puedes hacer chistes sobre física cuántica o sobre programación en Linux o sobre las novedades del sector de los videojuegos o recopilar gags privados de tu sector profesional o guiños a los lectores de algún otro webcómic o a los fans de una serie de TV.

Un chiste que sólo pille un 0′1% de la gente puede sin embargo ser un gran chiste.

Y el 0′1% de los tropocientos millones de personas que tienen acceso a internet es mucha gente.

Un ejemplo típico es el de Xkcd. ¿Quién coño entiende de narices tratan esas viñetas? El común de los mortales seguro que no, pero que le den por culo al común de los mortales. Lo bonito de los chistes difíciles es que los que los pillan no sólo se ríen sino que los mandan por correo a sus amigos para dárselas de listos. Y a la que te despistas ya tienen más lectores y han provocado bastantes más carcajadas que la tiras cómicas protagonizadas por animales que salen en La Vanguardia.

Vamos, que los webcómics pueden triunfar mucho aún estando dirigidos a un segmento muy pequeño de la población, porque la distribución se hace sola y un segmento pequeño de algo inmenso sigue siendo algo grande.

Y la calidad media de los cómics impresos puede ser más alta que la calidad media de los webcómics, claro que sí, pero la calidad media no deja de ser una calidad media, para gente media con una vida media y unos gustos medios.
Y podríamos explotar la comicidad del tema con varios ejemplos graciosos de cosas que son del gusto de la gente media, pero nos limitaremos a insistir en que a mucha gente media les encanta el tacto del papel impreso.

Luego está otra pequeña ventaja de los webcómics frente a los cómics en papel, un pequeño detalle que, intuyo, podría ser un factor decisivo en esta contienda: que son gratis.

FIN

– fuente: Listocomics.com

Diez mandamientos webcomiqueros

Posted in Uncategorized by listocomics on 23/02/2009

(por Listo Entertainment)

Estaba yo el otro día paseando por el monté Sinaí, intentando olvidarme de mis problemas con el faraón cuando vi una zarza que ardía con gran humareda. Hubiese llamado a los bomberos, pero pensé que era mejor actuar con rápidez antes de que el fuego se extendiera: me saqué la chorra y me disponía a apagar las llamas de forma artesanal cuando de repente oí la voz de Dios que me hablaba desde la zarza ardiente y me decía cosas raras sobre la liberación del Pueblo Elegido, aunque saltaba a la vista que yo no era judío porque mi manguera no estaba circuncidada y entre el susto y la emoción del momento, me había olvidado de guardala… Pero bueno, el caso es que después de mucha charla delirante sobre filosofía y teología y lógica extensional, Jehová me entregó dos cachos de mármol pesadísimos con diez trucos sobre cómo hacer buenos webcómics. “¿Y esto que és? ¿un tutorial?”, pregunté haciendo lo posible para que no se me cayesen al suelo esos dos enormes pisapapeles. “Sí, bueno, más o menos, me hubiese molado escribir un tutorial largo y serio y molón, pero es que así, personificado en forma de zarza ardiente, se me queman los lápices y se me funden los bolis… anda coge esto y ves a enseñarlo por el foro WEE a ver qué opinan”.
La zarza siguió ardiendo en silencio, sin consumirse, y ni si quiera me acordé de preguntarle por qué permitía que hubiese tanta maldad en el mundo.


Y hete aquí la versión texto que facilita el copypaste:

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DIEZ MANDAMIENTOS WEBCOMIQUEROS

I. Lee libros, haz cosas, vive la vida: No dejes que todas tus ideas provengan de los dibujos animados de la tele.

II. Piénsate 12 veces los chistes antes de dibujarlos (puedes estar depurando tu webcómic sin tocar un lápiz, mientras esperas el autobús, te cortas las uñas o participas en conversaciones aburridas).

III. Haz la letra grande: Gran parte de tus potenciales lectores son miopes y merecen una oportunidad.

IV. Escanea en blanco y negro (a 300 ppp) y pásalo luego a escala de grises (escanear directamente a escala de grises es tentador pero queda muy guarro).

V. No es necesario ser un virtuosos del Photoshop, pero vale la pena aprender a Cortar y Pegar, Copiar y Pegar, y, por supuesto, Deshacer (Ctrl+V, Ctrl+P, Ctrl+C, Ctrl+P, Ctrl+Z).

VI. Guarda al menos dos copias de cada cómic: una a buena resolución por si algún día hay que imprimirlo y otra que cumpla el doble objetivo de ser lo suficientemente grande para leerse sin lupa y lo suficientemente pequeña para caber en el ancho de la pantalla sin usar vaselina.

VII. El Blogger es una caca y las webs artesanales tienen su encanto, pero los profetas recomiendan WordPress + Comicpress.

VIII. Leete algún tutorial de SEO y aprende a dar a conocer tus cómics sin tener que spamear por mail ni dar la paliza por los foros.

IX. Apúntate a Webcomics.es y a Cómics en Blog.

X. Recuerda que los consejos (estos y otros) te los puedes pasar por el forro: La principal ventaja de los webcómics frente a los cómics impresos es que nadie paga por leerte, ergo no tienes jefes, ergo puedes hacer lo que te salga de tus zonas más íntimas. Faltaría más.

–  fuente: Listocomics.com

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